Todos los que querían evitar las tragedias se fueron, todos los que preferían comodidades se quedaron.

Petros Markaris , "Muerte en Estambul "

correo de novedadesLogo Gangs

Mail:


1

indices de novedades

índice junio 2011
índice mayo 2011
índice abril 2011
índice marzo 2011
índice febrero 2011
índice enero 2011
índice diciembre 2010
índice noviembre 2010
índice octubre 2010
índice septiembre 2010
índice agosto 2010
índice julio 2010

noticias



el ojo clínico

El ojo clínico, ante la inminencia vacacional, propone un tour por el mundo del crimen. Desde Japón, pasando por diversos escenarios norteamericanos, la costa de Namibia, la profunda Sudáfrica bóer, una estación alpina austriaca, la Francia ocupada de la II guerra mundial, y acaba recalando en un Madrid reconvertido en puerto interior. Oferta variada de escenarios, épocas y tramas. Una selección de lecturas con la que pasar del agobiante calor al escalofrío asegurado.

Fuego cruzadoFuego cruzado
Miyuki Miyabe
Quaterni
ISBN: 978-84-937770-3-6, 464 pp., 20,50€

La joven Junko Aoki nació con el poder de la piroquinesis: la capacidad de provocar incendios por medio de la mente. Es algo que le complica la existencia, pues tiene que descargarse de vez en cuando. En uno de esos momentos en el que intenta llevar a cabo una descarga de sus capacidades ígneas, se ve involucrada en un secuestro. Intentando ayudar a la víctima, fríe a unos cuantos secuestradores. Es el inicio de una serie de persecuciones e indagaciones, que implican a Junko...

Gris de campaña Gris de campaña
Philip Kerr
RBA
ISBN: 978-84-9867-927-4,496 pp. ,20,00€

Bernie Gunther, es interceptado por las tropas americanas destinadas en Guantánamo, mientras intenta abandonar Cuba por la presión a la que le somete la policía. Tras su detención es interrogado por la CIA, interesada en averiguar detalles de su pasado como oficial de las SS, y poder utilizarle en una misión contra del bloque comunista. Los interrogatorios dan lugar a la narración de una parte muy importante de las peripecias del ex-comisario de la Kripo berlinesa, mientras actuaba como oficial de las SS en el frente oriental...

Un hermoso lugar para morirUn hermoso lugar para morir
Malla Nunn
Siruela
ISBN: 978-84-9841-565-0,416 pp., 21,95€

Sudáfrica, años cincuenta. En Jacob's Rest, un pequeño pueblo fronterizo con Mozambique, aparece asesinado Willem Pretorius, comisario de policía de la pequeña localidad. Para investigar este crimen se envía al detective de la policía Emmanuel Cooper, de la policía criminal de Johannesburgo. Pese al ascendiente afrikáner de la víctima y ser considerado, profesional y personalmente, un pilar de la comunidad blanca, Cooper no cuenta más que con la colaboración del policía zulú, Shabalala...

Ocho millones de maneras de morir Ocho millones de maneras de morir
Lawrence Block
RBA
ISBN: 978-84-9867-976-2, 368 pp., 19,00€

Una joven prostituta neoyorquina, Kim Dakkinen, pide ayuda a Matt Scudder, ex policía e investigador sin licencia, para abandonar la profesión y la relación que mantiene con su chulo Chance. Al poco de iniciar sus negociaciones, Kim, aparece brutalmente asesinada, y Scudder es contratado por Chance para resolver el caso. Scudder no está pasando precisamente por un buen momento, está luchando contra su dependencia del alcohol, que le tiene consumido desde hace años...

Reina del crimen Reina del crimen
Megan Abbott
Valdemar es pop
ISBN: 978-84-937771-3-5,228 pp.,18,00€

La protagonista, una joven de 22 años que lleva las cuentas en el Club Tee Hee, un garito cutre, es sacada de allí por Gloria Denton, una mujer que trabaja a mayor nivel en el escalafón criminal. Ésta hace de su protegida una opción de futuro, y le enseña todo lo que se debe conocer en ese mundo. La seducción y el encuentro de las dos mujeres se construye mientras la protagonista se va haciendo a imagen y semejanza de su mentora...

La resurrección de los muertosLa resurrección de los muertos
Wolf Haas
Siruela
ISBN: 978-84-9841-564-3, 176 pp., 16,95€

En el telesilla de la estación alpina austríaca, de Zell am See, aparecen los cadáveres de dos turistas norteamericanos. La policía fracasa clamorosamente en la resolución de este caso y abandona. Meses después, a instancias de una aseguradora, la investigación es encomendada a Brenner, ex policía anteriormente obligado a dimitir por sus jefes, al fracasar en la primera encuesta de este asesinato. Su obsesivo y caótico estilo de pensamiento, parece ralentizar y atontar a este policía...

Rosa sangrientaRosa sangrienta
Margie Orford
Roca
ISBN: 978-84-9918-236-0,332 pp.,19,00€

En poco tiempo, la aparición de un tercer cadáver de adolescente, en la remota e inhóspita ciudad y puerto de Walvis Bay, en la costa de Namibia, lleva, ante la escasez de medios, a la capitana Tamar Damases, que lidera el equipo de investigación, a reclamar la ayuda de sus colegas sudafricanos. En este caso se solicita la de especialista en perfiles de asesinos, la dra. Clare Hart. Esta, acompañada del capitán de la policía sudafricana Riedwaan y de Tamar Damases Faizal, inicia una investigación en un lugar perdido...

Todo está perdonado Todo está perdonado
Rafael Reig
Tusquets
ISBN: 978-84-8383-316-2, 376 pp.,19,00€

En un Madrid que resulta ser un importante puerto interior, atravesado por un gran canal, mientras se está celebrando el Campeonato de Europa de selecciones de fútbol de 2008, Laura Gamazo, hija de un próspero empresario, muere por envenenamiento el día de su boda en el Ritz. Su padre, Perico Gamazo, recurre a Antonio Menéndez Vigil, agente de inteligencia retirado y protegido suyo, para que aclare el caso con la colaboración del detective Carlos Clot...

La última causa perdidaLa última causa perdida
Dennis Lehane
RBA
ISBN: 978-84-9006-001-8, 320 pp., 19,00€

Beatrice McCready, tía de Amanda McCready, vuelve a pedir a los investigadores Patrick Kenzie y Angela Gennaro, que igual que doce años antes,busquen a su sobrina que ha vuelto a desaparecer. El que fue uno de sus casos más señalados, con una brillante y terrible resolución, a la vez -según las distintas ópticas-, y que personalmente les costó un año de distanciamiento, irrumpe en sus vidas, con todas las extrañas connotaciones que ya tuvo años antes...

Voces que susurran Voces que susurran
John Connolly
Tusquets
ISBN: 978-84-8383-319-3,379 pp., 20,00€

El detective Charlie Parker es contratado por el empresario Bennett Patchett, preocupado por la situación personal de una de sus empleadas, y de paso le pide intentar dar luz sobre el suicidio de su hijo Damien. Ambas historias tienen en común que tanto el novio de la empleada, como el hijo del empresario son soldados recién llegados de Irak. Esta investigación se entrecruza con la desaparición de objetos artísticos de gran valor desaparecidos en Bagdad, durante la guerra...

descubre todo el contenido: ...aquí

1

entrevista

Leonardo Oyola

Por: Sergio Vera Valencia y José María Sánchez Pardo /junio 2011, foto © Markus Rico (2010)


Leonardo Oyola
Leonardo Oyola - (foto © Markus Rico (2010)

Si tuviéramos que comparar a Leo Oyola con un fenómeno metereológico, sin dudar lo llamaríamos un tornado, por la fuerza de su verbo, la intensidad de sus historias y por el torrente de emociones que corren por sus libros. Tras dejarnos estupefactos, y encantados, con Chamame, con el que obtuvo el premio Hammet de la Semana Negra de Gijón de 2008, y ya que ha llegado recientemente a España Sacrificio, la segunda entrega de las peripecias de la Víbora blanca, nos hemos puesto en contacto con su autor, para que nos refiera de su historia, de su obra y de sus proyectos.

¿Quién es Leo Oyola?

Nací y me crié en el oeste del Gran Buenos Aires. Estudié ciencias de la comunicación. Soy licenciado. Fui docente en el área de computación. Bibliotecario. Hice críticas de cine para portales de Internet. En tiempos malos, muy malos, feriante en Saladitas y albañil. Actualmente colaboro escribiendo en la edición argentina de la revista Rolling Stone y en otros medios gráficos de mi país. Pero me dedico fundamentalmente a escribir ficción.

¿Cómo es que te acercaste a la literatura?

El ’88, para mí, fue un año fatal por la crisis energética que sufrió Argentina. ¿Vos sabés lo que es ser adolescente y no poder ver la televisión, tener los cortes de luz programados de ocho horas y tampoco poder escuchar música, ni jugar a la pelota porque los amigos te dejaban afuera por malo? Bueno, a esa edad, a los 15, empecé a agarrar los libros y, oh sorpresa, disfrutarlos mucho. Crónicas marcianas y La naranja mecánica me volaron la cabeza. De ahí en más se me instaló el hábito de la lectura y no lo largué nunca. Escribir ficción me salió de hacer taller con el maestro Alberto Laiseca cuando lo empecé en el 2003.

Y la música, la música envuelve tu obra. Es frecuente encontrarla de fondo, dotando de cadencia y ritmo a tus obras, e incluso como metáfora macabra en tu ópera prima. ¿Qué es la música para Leonardo Oyola? ¿Qué  relación existe para ti entre música y literatura?

En mi barrio Mick Jagger es Dios, la lengua Stone el crucifijo que se lleva colgado al cuello y los Rolling la religión. En ese marco vi la luz, y me hice cargo de ese llamado, con un tema de los Pet Shop Boys. Con todo lo duro y traumático que puede llegar a ser pasar de “Satisfaction” a “Always on my mind”. Siempre declaro que si escribo policiales duros es porque fui el primer y único metrosexual de Laferrere. ¡Y hay que ser metrosexual en Laferrere! Pero como la sangre tira: ahora no salgo de la santísima trinidad de Creedence, Bruce Springsteen y Johnny Rivers. Escribir para mi es como ir a bailar. No se si lo hago bien o mal. Si que le pongo muchas ganas y que me divierto.

La saga de Fátima Sánchez, la Víbora Blanca,  pese a su carácter serial, nos parece que ha adoptado tonos diferentes en las dos entregas que han visto la luz hasta el momento. ¿Es eso así? ¿Cuál era la idea de cada una de estas entregas?

Todo pasa por no repetirse. No aburrir ni aburrirme. El juego de los cuatro reinos sigue teniendo esqueleto de policial negro. Pero el alma es de western y en el corazón de estas novelas cada vez más hay un amor declarado por el terror. Aquelarre es bastante fantasmal y bien Iron Maiden: jugar con la locura. Un texto carcelario y con el pulso puesto en la esperanza de concretar un gran escape. Amén va a ser el inevitable duelo final entre la Víbora y la Marabunta. Mi propuesta para la colección era hacer un folletín. No solo nuevas aventuras de los personajes sino seguirlos desde un determinado momento de sus vidas hasta el punto final.

¿Cómo serán las dos que quedan por llegar? ¿Cuánto habremos de esperar para verlas en la calle?

Y al ritmo en que las publica la editorial, Aquelarre va a salir en el 2012 y Amén dos años después: en el 2014. Con Ricardo Romero tenemos ganas de sacar, en simultáneo con el lanzamiento del último libro de la saga, una edición limitada de lujo con los cuatro libros en un solo tomo tapa dura: la Biblia Negra de la Víbora Blanca.

La tarantiniana historia de amistad-odio que constituye Chamamé, la obra que te dio a conocer a este lado del Charco, tras alzarse con el premio Hammet en 2008, se habló de que estaba preparándose para saltar a la gran pantalla, ¿cómo marcha el proyecto?

Por ahora no marcha. Hay interés. En Chamamé y, tengo entendido, también en Gólgota. Pero no aparece la plata. O por lo menos el monto que pretende la editorial. Y yo ya no estoy pendiente ni al tanto de cómo van las negociaciones como me había pasado en un principio; porque de estos dilates, tan propios como así también de los de las traducciones que fueron saliendo, he aprendido que por más que yo sea el autor no tengo ni voz ni voto en las decisiones finales que se toman.

¿Por qué son tan frecuentes este tipo de relaciones de lealtad y amor-odio en tus novelas?

Porque es una constante, para bien o para mal, en la vida. No podemos evitar ser lo que somos. Y cada vez estoy más seguro que no es que uno es malo y el otro bueno. Según el momento cada uno juega un papel.

¿Y para cuándo esa obra situada en Madrid que, según la rumorología, estabas preparando?

¿Aquiles 31? Para el año que viene. Si no entrego para diciembre tengo entendido que, ya sea un ruso indestructible, tres colombianos con prontuario o una chinita como la nueva Nikita, me van a tocar el timbre en mi casa y darme unos afectuosos saludos de parte de mis editores. Voy a cumplir cuarenta. Los huesos ya no sueldan bien después de los treinta.

De toda tu obra se ha destacado su estilo, del que se ha dicho que era excesivo, desaforado e incluso violento. ¿Cómo lo definirías tú? ¿Cómo es que elegiste ese estilo?

No lo elegís. Sos. Sos vos. Ahí aparece lo personal. Me gusta pensar que soy como los pelos de los músicos de hair metal de los ’80 –como Poison, el primer Bon Jovi o el Kiss sin maquillaje- prolijamente desprolijo. Me sale. Que se yo.

¿Y qué nos puedes decir de Kryptonita, la ucronía en que Supermán venía al mundo en la Argentina?

Y que sí, muchas veces de donde venís te puede llegar a limitar. Porque quedarte significa perder la posibilidad de volar. Te amargás.

En Argentina llega a las librerías en agosto de este año. Transcurre un lunes de madrugada en la guardia de un hospital público de Isidro Casanova –una localidad que estaría en el extrarradio como le llaman ustedes-. Ingresa herido de muerte Nafta Súper, criminal tristemente célebre de la zona. Los integrantes de la banda del Súper exigen al personal médico que le salven la vida, mientras se atrincheran en el nosocomio esperando la llegada de un operativo policial. En medio de las negociaciones y antes del inminente tiroteo, el doctor que atiende a Nafta Súper -también el narrador de la novela- cuando lo examina, descubre que no es un hombre común y corriente. Kryptonita sale de ese concepto del cómic que es el Elseword o el What if… Me puse a pensar: ¿Qué hubiera pasado si una nave extraterrestre en lugar de aterrizar en un pueblo de Estados Unidos conocido como Smallville hubiera caído en un terreno baldío del partido de La Matanza? ¿Qué pasaría si ese bebé, único tripulante del OVNI, cuando creciera no abandonara esas calles? ¿Desarrollaría todos sus poderes? ¿En qué creería? ¿Al servicio de quién estarían sus habilidades? Y sobre todo, ¿por qué pelearía? ¿Por la verdad? ¿Por la justicia? ¿Por un estilo de vida? ¿O por un hijo?
Siempre me llamó la atención que a Superman lo que lo debilitara e incluso fuera capaz de matarlo sean los restos de su lugar de origen. Entonces pensé en lo que a nosotros nos tocó vivir. Y que sí, muchas veces de donde venís te puede llegar a limitar. Porque quedarte significa perder la posibilidad de volar. Te amargás. Hechás panza. Y terminás aprendiendo a tragar muchas cosas que no tolerás pero que en el lugar donde vivís son moneda corriente.

Bolonqui, tu primera incursión en la novela juvenil nos sorprendió sobremanera por divertida y refrescante, ¿piensas volver a escribir algo para el público joven?

Terminé de escribir el primer libro de tres de una saga pensada para chicos de 9 años. Es la Trilogía Ninja de Pinar de Rocha. El primer libro se llama Sopapo, el segundo Paliza y el último Te llené la cara de dedos. Quería hacer algo con artes marciales. A full. Y después de la experiencia con Bolonqui quedamos muy contentos con las editoras y quisimos reincidir. Así que les hice esta propuesta y aceptaron. Me gusta escribir para chicos y algunos cuentos, no más de un par antes de encarar una novela policial. Esto me pone en contacto con un lado más luminoso y me acerca bastante a mi forajido, al mundo de mi hijo Ramón.

Ahora una pregunta sobre Hacé que la noche venga. ¿Hasta qué punto es tributo a la primera obra del género, Los crímenes de la Rue Morgue?

Quise hacer un policial de guante blanco para diferenciarlo de Siete & el Tigre Harapiento pero en verdad me terminó saliendo un poco más heavy metal de lo que era la intención inicial. Por eso los homenajes adredes a Los crímenes… como a El sabueso de los Baskerville. Así y todo es mi novela más graciosa, creo yo. Eso le dio cierto tono. Y en Hacé que la noche venga está todo lo que yo hago, lo que me enamora cada vez que me pongo frente a la compu a escribir.

Otro tema recurrente en tus novelas es la interminable lucha entre el bien y el mal, reflejada, aunque muchas veces no quede muy claro quién es quién, por los pibes chorros de las Villas Miseria y los cánas, encomendados los unos a San La Muerte y los otros a San Jorge. ¿Qué te mueve a retratar esa parte de la sociedad argentina actual?

No lo sé. Quizás, y de forma muy inconsciente, la distancia temporal y espacial que ahora existe. Gólgota jamás la hubiera podido escribir estando en Scasso… Tampoco las de la Víbora o Kryptonita. Me sale. No es que me proponga hacerlo así: buscando “retratar esa parte de la sociedad argentina actual”. No. Yo cuento historias. La mayoría vienen de ahí. No es mi intención hacer denuncia y mucho menos apología del delito.

¿Es la producción de Leonardo Oyola una suerte de versión sucia del realismo mágico?

Naaahhhhh. Esos zapatos me quedan enormes, amigo. Las botas con las que yo voy a morir definitivamente son otras. Mas austeras. Pero que me calzan a la perfección.

El lunfardo es otro rasgo característico de tus escritos, ¿no te preocupa que el argot argentino te cierre las puertas del gran público más allá del Río de la Plata?

No. Porque mi obligación como narrador es la de serle fiel a la historia y a los personajes que estoy contando. Y eso implica hacerlos hablar como se hace en el escenario donde transcurre la novela que esté escribiendo. Por eso me está costando mucho Aquiles 31. Más allá de la elección para el narrador de la segunda persona. Porque mis policías son españoles. Y no quiero sonar a un argentino imitando a un español. “A un gallego” como solemos decir despectivamente. Por eso tengo que estudiar tanto su jerga como lo hice para mis novelas policiales históricas o incluso con el lunfardo de principios del siglo XX en Bolonqui. Hasta que no los sienta real como hablan mi trabajo no sirve. Me gustó mucho la película Celda 211 y disfruté a rabiar la novela de Francisco Pérez Gandul. Pero no puedo hacer que todos mis personajes hablen como Malamadre. En Rafa Reig estoy encontrando también voces que creo les irán a los míos. Pero sobre todo para eso me apoyo cien por ciento en Charly Salem. Si él me da el visto bueno, y a los chicos de Salto les copa (les mola, you say), tarea cumplida. Volviendo a tu pregunta: ¿perderé plata entonces? ¿lectores? Puede ser. Definitivamente es un riesgo que no voy a ponerme a calcular porque lo que yo tengo que hacer es ponerme a escribir como lo siento.

También abundan las oraciones sacrílegas y las más heterodoxas muestras de fe, con todo tipo de personajes rezando fervorosamente a Dios o a su santito para salir indemne del follón de turno. ¿Es Leonardo Oyola una persona religiosa, o simplemente el enésimo estudiante de colegio de monjas con indelebles traumas infantiles?

No voy a misa. Estoy muy enemistado con los supuestos representantes de Dios en la tierra. Es decir, con los sacerdotes. Y sobre todo con el mensaje que trasmiten de un anacronismo lindante a la ignorancia. No me gusta la imagen de la Iglesia como factor de poder. Tampoco la figura del papa. Menos que menos el papa actual. Grandes, grandes hipocresías… Simplemente me considero un tipo que cree. Soy devoto de San Jorge. Como Aguirre. Y como dice Fati, la Víbora Blanca, sé muy bien que el que tiene fe tiene un arma.

¿Y cuáles son tus planes literarios para el próximo futuro?

Terminar Aquiles 31. Escribir el último de Negro Absoluto: Amén. Y después decidirme entre encarar una novela sobre el paco –droga altamente adictiva, Charly me dice que para explicárselos diga que es algo así con el crack pero más cutre- o otra a la que también le tengo ganas y que tiene que ver con las estafas a creyentes. Falsos sanadores, estigmatizados y exorcismos. Quiero hacer un policial con exorcismo. No se con cual voy a seguir. Si, que las voy a escribir a las dos.


Esta entrevista se llevó a cabo mediante las respuestas a un cuestionario respondido por email, durante el mes de Mayo de 2011.

Otras Entrevistas:

Enrique Rubio

Enrique Rubio

Compartir

© La Gangsterera- Diseñado por: blakesblak estudio
© La Gangsterera 2001-2010

AVISO : PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN DE LOS TEXTOS E IMAGENES SIN AUTORIZACIÓN PREVIA DE LA GANGSTERERA