entrevista
Dominique Manotti
Por: José María Sánchez Pardo /noviembre 2010 - foto © Zeki
Dominique Manotti, (París, 1942), acudió a los Sábados Negros de Madrid, el pasado 6 de Noviembre, y nos contó como crea sus novelas, y de paso sus vivencias como sindicalista, y reflexionó en voz alta sobre las circunstancias socioeconómicas y políticas de nuestra época. Nos impresionó su lucidez y su energía, y su curiosidad sobre lo que le pasa a la gente corriente, y nos explicó detalladamente como había llegado a crear su última novela, a partir de situaciones reales de corrupción y estafas a alto nivel. Y además tuvo la gentileza de responder a las preguntas que La Gangsterera le realizó, cuyas respuestas pasamos a transcribiros.
-¿La narrativa criminal se ha convertido en refugio de la novela social y crítica de principios de este siglo, globalizado, en crisis?
No, no lo creo. Primero porque la « narrativa criminal » es raramente critica, y escasamente social. No hay que engañarse. Las narrativas criminales más frecuentes y que mejor se venden, son narraciones muy clásicas, sin grandes cambios desde Agatha Christie, o thrillers repletos de locos y de sangre, la figura más típica de nuestra época es el asesino en serie. Existen novelas negras “de crítica social”, pero son muy escasas y rara vez son best sellers. Las hay, por ejemplo las de Ellroy, pero, insisto, son las menos. Por otro lado, en la cultura americana, existen novelas, películas, que son muy « sociales», muy críticas, sin ser narraciones criminales. No creo que sea una cuestión de géneros. Lo que sí es cierto, es que la novela francesa en su conjunto, se ha distanciado de la realidad social desde el advenimiento del Nouveau Roman.
- ¿En la novela negra se puede contar lo que el periodismo no puede decir...?
Indudablemente, el novelista es más libre que el periodista. El editor, en la actualidad, no ejerce ninguna forma de censura. Sin embargo, esta existe en los periódicos, más a menudo bajo la forma de autocensura, que no la hace menos eficaz. Otro elemento que hay que tener en cuenta: el presupuesto de los periódicos ha menguado considerablemente y es muy raro que los periodistas tengan el tiempo o los medios para hacer investigación. Cada vez más, trabajan con comunicados de agencias y progresivamente van perdiendo el gusto y las ganas por la investigación sobre el terreno. Yo para escribir una novela tardo al menos dos años. Me desplazo, entrevisto a gente, hago indagaciones de archivo…a mi ritmo. Nadie me apura.
- ¿Cómo se relacionan sus labores de historiadora y de novelista?
En mi trabajo de novelista, utilizo todo lo que aprendí como historiadora: como trabajar con las fuentes, como reunir documentos, como construir una historia partiendo de indicios, de rastros, que se han podido recoger. Incluso para la elección de los personajes. El historiador, por su trabajo, está continuamente confrontado a personajes de excepción. Se los imagina vivos, pero no debe dejarse llevar por su imaginación o sus sentimientos más allá de los hechos probados. El trato del novelista con sus personajes es de la misma naturaleza, salvo que él tiene derecho…el deber, de dejarse llevar por la imaginación, y es infinitamente agradable. He conservado un escrúpulo de historiadora: cuando cito el nombre de personajes que han existido realmente (Bony y Lafont, en El Cuerpo Negro, por ejemplo), no les hago decir más que lo que realmente han dicho… no me invento nada. Por eso hay muy pocos en mis novelas.
- ¿Usted escribe novela negra obrera...?
No necesariamente. Intento hacer un retrato de la sociedad en la que vivo. Hay obreros (Sendero sombrío, Conexión Lorena), empresarios, políticos, polis, toda clase de gente.
- ¿Qué importancia tienen las mujeres obreras en sus novelas?
Creo que Rolande y su amiga, son las únicas obreras que son personajes centrales en mis diferentes novelas. Tengo más personajes masculinos que femeninos.
-¿Qué ha quedado de mayo del 68, como revolución de las ideas y las gentes?
La esperanza de cambiar la sociedad en profundidad, que animaba Mayo 68, fue quebrada ya no queda ni el recuerdo. Me parce que lo más tangible que ha quedado ha sido la contracepción, el aborto, que están a la base de un cambio en la realidad de la mujer.

David Panadero, nuestro colaborador: José María,
Viviana Chalmeta, Dominique Manotti y Diane Lara
foto(c): Manuel Rodríguez
- ¿Qué opina de la gauche divine francesa, que ha tenido, y tiene poder social y económico?
No sé qué entiende usted por « gauche divine ». En cuanto a la izquierda, sinceramente, no sé si existe aún. Me parece que después del miterrandismo, la izquierda, un conjunto de análisis, de objetivos, de sueños, está totalmente por reconstruir. ¿Partiendo de qué, apoyándose en qué? No lo sé.
-En su novela El cuerpo negro, habla de los colaboracionistas... ¿Quedan muchos "esqueletos" en ese armario de la historia reciente francesa?
No, después de la muerte de Mitterrand, que fue uno de esos esqueletos y que guardó relaciones de amistad, hasta su muerte, con antiguos colaboracionistas, ya no quedan más esqueletos de la colaboración en sentido propio. Sin embargo, lo que de ningún modo es admitido, pensado, escrito, es que las elites francesas, económicas e intelectuales así como amplias capas de la sociedad francesa se adhirieran al nazismo. Y me parece que es señal de una crisis muy profunda de la sociedad francesa, perdida de energía, de vitalidad. Silencio de plomo sobre ese episodio de nuestra historia. Esa crisis aún perdura (o puede resurgir), Sarkozy es uno de sus resultados, (racismo, culto de la seguridad, corrupción y supresión de libertades) y seguimos sin poder ‘pensarla’. Demasiados no enunciados.
-Se ha comparado su estilo con el de James Ellroy, de frases cortas, contundentes, sin ningún tipo de reflexión ni consideración moral. ¿Está usted de acuerdo? si no es así ¿cómo definiría su estilo?
Es de veras un honor para mí. Considero a Ellroy como uno de los grandes escritores de finales del siglo XXº. Mis referencias de estilo son Dashiell Hammett, Dos Passos y Ellroy. Añadiría también a Ed McBain, por la excepcional calidad de sus diálogos.
- ¿Qué piensa de la versión cinematográfica de Nos fantastiques années fric, adaptada al cine por Eric Valette
Me gustó mucho. La novela fue muy retocada para adaptarla al cine, es muy normal, pero reconocí el ritmo, muy rápido, una puesta en escena muy « punchie » (percutiente) de Valette, y la tonalidad de los personajes, Bornand el confidente del presidente y traficante de armas, Fernandez el poli corrupto, actores admirables.
- Su policía Daquin, protagonista de dos de sus novelas, es un personaje homosexual, jugador de rugby, gourmet y de una moral social poco habitual. ¿Cómo se le ocurrió este personaje?
Daquin, con las características que usted resalta, rugby (violencia y contacto de cuerpos), homosexual (hombres entre ellos), moral social poco habitual (una ley existe, la que nos damos y que no es la ley del conjunto de la población), es la encarnación del barrio del Sentier tal y como yo lo conocí en 1980 (hoy es muy diferente). Un barrio completamente fuera de la ley: trabajo clandestino en todos los talleres, sin papeles, ningún contrato escrito, todo oral, operaciones declaradas las menos posibles, cotizaciones sociales sin cubrir etc.… Pero al mismo tiempo regulado por un conjunto de costumbres no escritas, aceptadas por todos y más o menos respetadas. Un barrio muy violento y muy afectuoso. Una sector de actividad que en aquel momento sólo empleaba a hombres, lo que creaba una atmosfera muy particular de hombres entre ellos, de amistad viril, no sé cómo decirlo exactamente, en fin, una atmosfera que se parecía a Daquin. Así es como nació.
-Desde Conexión Lorena, su último libro aparecido en España, ¿qué ha escrito y cuáles son sus proyectos de futuro?
Publiqué en febrero del 2010: Bien connu des services de police (Bien conocido por los cuerpos de seguridad, reciente premio 813 a la mejor novela francófona - n.d.t.-) una novela que recoge la vida en una comisaría del extrarradio norte de Paris, las relaciones entre los policías y los jóvenes de las barriadas, en el contexto de la política represiva de Sarkosy. Y voy a publicar, en marzo 2011, con DOA, un autor de polar francés: L’Honorable Société (La Honorable Sociedad- n.d.t.- ) una novela negra que tiene lugar entre las dos vueltas de las elecciones presidenciales de 2007 en Francia .
A continuación. Ya veremos, tengo interés por el asunto del petróleo…
Esta entrevista se fraguó el pasado sábado 6 de Noviembre de 2010, en la librería Traficantes de sueños de Madrid. Queremos expresar nuestro agradecimiento a Manuel Rodríguez organizador de los Sábados Negros de Madrid, y a Viviana Chalmeta, de la librería Traficantes de sueños, por facilitar el contacto con la entrevistada, y darnos un espacio para llevarla a cabo.
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