entrevista
Entrevista a Enrique Rubio
Por Sergio Vera Valencia - fotos © Zeki /octubre2010

Enrique Rubio (Murcia, 1978), pese a su juventud, y a que cuenta con tan sólo un título a sus espaldas, Tengo una pistola (TUP),- reseñada hace escasas semanas en esta misma web-, ha sido muy bien acogida por la crítica, resultando finalista del premio Memorial Silverio Cañada, y por colegas tan consagrados como Lorenzo Silva, encargado de su prólogo, donde la señala como un adelanto de lo que está por venir, de la literatura del Siglo XXI. Y por eso, ni cortos ni perezosos, hemos decidido abordarle a fin de que, entre otras cosas, nos hable de su ambicioso e inclasificable debút literario y, de paso, de su segunda novela, Tania con i, que se encuentra ultimando en estos momentos. Una entrevista que, en honor al espíritu 2.0 de la obra, tan plagada de correos electrónicos, enlaces de yutube y transgresoras conversaciones de Chat, hemos preferido hacer a través de un programa de mensajería instantánea como los que habitualmente emplea su agorafóbico y tecnoadicto protagonista, Cascaradenuez, para relacionarse con otros parias allende las cuatro paredes bajo las que voluntariamente se recluye.
¿Qué se siente al empezar tu carrera como novelista por la puerta grande, en Planeta y apadrinado por Silva, en un panorama editorial tan reaccionario y complicado como el actual, y en un país donde existen casi más escritores que lectores?
Enrique Rubio :Pues en un principio, muy sorprendido, ya que no pensé nunca en publicar, fue un accidente extraño, demasiado fácil, después de ganar el premio Booket con el relato homónimo, conocí al editor, escribí la novela y se la mandé. Demasiado increíble. Viéndolo con perspectiva, todavía estoy más sorprendido, dado que tampoco era muy consciente de lo difícil que es publicar algo. Es de ciencia ficción empezar en una editorial grande, y todavía más raro que arriesgaran con una novela tan atípica, para que luego digan que las grandes no se mojan… supongo que la labor del editor fue fundamental.
Es indudable el impacto que la llamada Red 2.0 ha tenido en tu ópera prima. Pero, ¿no crees que para ser considerada una novela 2.0, sería necesario que existiese una mayor interacción con el lector, como ocurre, por ejemplo, en la Blogosfera, o en los hoy denostados Librojuegos?
E R : Esa pregunta es para Lorenzo Silva (risas)... Está claro que el término 2.0 puede hacer referencia a muchas cosas, supongo que Lorenzo la llamó así por ser una novela que trataba en profundidad, no sólo en contenido sino también en la forma, Internet y las nuevas tecnologías, aunque puede dar lugar a engaño, pues puedes pensar en una historia interactiva mediante una Web y no es el caso... Sigue siendo una novela en papel, sólo con letras....
Lo cierto es que TUP sorprende, además de por lo ya mencionado, por su profundidad y madurez, y, para ser la primera, también por su longitud. ¿Puso algún reparo al respecto la editorial? ¿Cuánto tiempo te llevó gestarla?
E R: Tal vez sea porque he vivido las dos épocas: la analógica y la digital, y eso me ha permitido ver las diferencias, y sobre todo centrarme en lo malo del cambio. Alguien de 20 años no podría haber escrito eso porque sería como el pez que no sabe lo que es el agua, al haber nacido inmerso en la era digital. De todos modos, 30 años dan para mucho (risas) aunque muchos de ellos los haya pasado navegando.
Sobre la longitud, no hubo ningún problema, supongo que influyó el hecho de salir en bolsillo. En tapa dura quizá hubiera sido más difícil……
Tardé unos 9 meses en escribir la novela
En otro orden de cosas, el hecho de resultar finalista del Premio Memorial Silverio Cañada supone un gran espaldarazo para Tup. ¿Qué ha significado para ti esta candidatura? ¿Y la Semana Negra?
E R: Claro que sí. Motiva mucho que te reconozcan una primera novela. Me sorprendió que me llamaran el año pasado para presentarla, pero luego vi que la Semana Negra no es sólo novela negra estrictamente, está abierta a más cosas y creo que TUP encajaba muy bien con su espíritu. Me ha permitido conocer gente muy interesante, adentrarme en el universo de la novela negra (pues hasta hace muy poco desconocía el género totalmente) y conocer Gijón.
A propósito, pese a haber optado a dicho premio, que se otorga a la mejor primera novela policíaca escrita originalmente en lengua castellana, y a la indudable calidad del texto, yo nunca la enmarcaría dentro del género negro. Es más, me confieso incapaz de clasificarla. ¿Compartes mis dudas negroexistenciales?
E R: No considero TUP una novela negra, aunque sea una novela "muy negra”. Pero creo que les gustará a mucha gente aficionada al género negro, y también puedes odiar el género negro y correrte con TUP, o la puedes detestar, por supuesto, vengas de donde vengas y te guste lo que te guste. Por tanto, creo que o la pruebas o será imposible hacerse una idea preconcebida.
¿Y cómo han acogido los lectores una obra tan arriesgada e irreverente como TUP? En otras palabras,¿cómo han marchado las ventas de una novela que, pese a contar con todos los ingredientes para convertirse en obra de culto, o quizá precisamente por ello, corre el riesgo de no conquistar al gran público, que tiene el gusto atrofiado tras tanto chupasangre crepuscular afeminado y tanta basura negra prefabricada Made in Ikea?
ER: Asombrosamente, los lectores la han acogido con mucha naturalidad. No se ha atragantado casi nadie, ni ha resultado polémico o censurable ningún aspecto. El problema de no ser una novela de género es que es más difícil llegar a tus lectores potenciales, pues las etiquetas sirven para filtrar, para que no tengamos que probar todos los libros para saber si nos gustarán o no, por tanto, es un hándicap. Por otro lado, sería incapaz de escribir algo que gustara a todo el mundo, creo que no tengo talento para escribir algo constreñido por las reglas de un género. Sólo puedo escribir sobre una historia que me apasione.
Has mencionado que el germen de TUP fue un relato con el que te alzaste con el Premio Booket hace unos años pero, ¿cómo se te ocurrió una idea tan original como escribir acerca de un inadaptado social que se pasa todo el día atrapado en la red?
E R: No tuve la sensación de haber dado con nada original, simplemente escribí sobre aquello que me era más próximo. Me he preguntado muchas veces por qué a la gente le ha resultado una novela tan peculiar, y no estoy seguro de saber la respuesta, quizá el hecho de no haber sido devora-novelas y escribir desde lo que respiro y no desde la literatura, ha hecho que suene algo diferente… que resulte algo personal. A veces los déficits crean algo diferente, pero no estoy seguro. Si de algo estoy seguro es de que siempre me quedo con la duda…
Y ahora, una muy personal y peliaguda. Tanto que prometo no enfadarme si cierras la ventana y apagas el ordenador. Sin embargo, curioso y bocazas como soy, no puedo evitar hacértela a pesar del riesgo que entraña para la entrevista. Allá va: La descripción de la vida del protagonista es tan vívida, tan realista, que en ocasiones me ha llevado a plantearme si no estaré ante una suerte de autobiografía, de ahí que mi pregunta sea, ¿Cuánto hay de Cascaradenuez en Enrique Rubio? O si prefieres, ¿Cuánto de Enrique Rubio en Cascaradenuez?
E R: Siguiendo con la tónica de las estadísticas que aparecen en el libro, diría que un 70 %. Pero no sólo está Enrique Rubio en Cascaradenuez. Está en todos los personajes, desde el más oscuro hasta el más tierno e inocente. Todos conforman mi mapa cerebral, exagerados y distorsionados por la ficción, pero Enrique Rubio en esencia, creo que es así en el 90% de la gente que escribe algo.
Por cierto, ¿te inspiraste en algo o en alguien para bautizar al protagonista? ¿Y por qué optaste por prescindir de nombres propios a la hora de crear a tus personajes?
ER: Sí, Cascaradenuez viene de Nutshell, una canción de Alice In Chains que lo describe perfectamente en unos cuantos versos, y además, una de las canciones que más me han emocionado nunca. Aenima viene de un disco de Tool, y el hecho de que a la Cajera y al Psicólogo no les pusiera nombre de pila, se debió a que creo que ayuda a imaginarse el personaje sin que te interfieran personas en concreto que puedan llamarse Miguel o María. Todo el mundo tiene una idea general de una Cajera y un Psicólogo, pero son conceptos impersonales, y eso hace que sea más fácil describir al personaje sobre ese concepto general.
Y, hablando de homenajes, es indudable la gran influencia que diversos iconos de la cultura Pop, desde el siempre polémico Chuck Palahniuk, a la trilogía Matrix, y muy especialmente videojuegos como Grand Theft Auto, e incluso el hoy tan en boga fenómeno Zombi, han tenido en tu primer libro. ¿Qué eres, un mitómano o un iconoclasta?
E R:No sé lo que soy, de todo un poco, no reniego de nada. Me gustan los videojuegos, aunque nunca he sido un jugador hardcore ni un adicto. Tampoco soy un fanático de los zombis, pero la idea del videojuego era idónea para el personaje, como un refugio virtual en donde su inconsciente se liberara y pudiera salir de su celda. Me gusta mucho Matrix, aunque yo siempre he creído, y de ahí la idea de la Generatriz, que ya estamos en una matrix genética y ya vivimos en un mundo virtual, por tanto cuando los habitantes de Sión se sentían liberados, yo veía a unos presos de sus genes. Y un mundo virtual tecnológico no sería por tanto tan trágico. La clave es ser feliz en tu ilusión, la realidad, si es que existe, no importa.
Por otro lado, en TUP también se deja entrever lo bien que te manejas con la poesía (sí, ya sé que cuentas con algún premio por tu faceta lírica), con esos versos tan bizarros que Cascaradenuez acostumbra a dejar a la cajera cifrados en los códigos de barras. ¿Entra dentro de tus planes, a corto o medio plazo, publicar algún poemario?
E R: En absoluto. No se me da nada bien. Creo que los poetas son los verdaderos genios literarios. Quizá yo soy más de ideas que de palabras. Si te soy sincero, solo me emocionan las poesías que contienen algunas canciones y Bukowski. El resto de poesía no me llega, no me conmueve. Puede que haya algo poético en determinados pasajes, para ahondar en lo emocional no encuentro otro camino, y aunque hace unos años escribí unas cuantas poesías, no estoy nada satisfecho con ellas y lo del premio nunca lo entendí. Y te aseguro que nunca saldrá ningún poemario mío. Vaya, acabo de darme cuenta de la contradicción: los poetas son genios, pero no me llegan, curioso...
Además de TUP, recientemente ha visto la luz la pequeña antología de relatos Cárcel (Tres Fronteras, 2010), compuesta de dos relatos, el primero de los cuáles emplea un delicioso registro satírico que no te conocíamos. ¿Piensas rescatarlo para futuros textos, o fue algo meramente experimental?
E R: Casi todo lo que escribo está impregnado de humor. El humor es uno de los aspectos que me motivan para leer y escribir. Si en TUP había humor de todos los colores, en la próxima novela será el ingrediente fundamental. Creo que mi trayectoria ha ido cada vez más hacia el humor, aunque puede que un día tenga ganas de algo más dramático. Sin embargo, creo que cualquier historia que pueda escribir, estará salpicada de humor.
Y, hablando de planes, cuéntanos que nos espera en Tania con i, la novela en la que, si no me equivoco, andas enfrascado en estos momentos.
E R: Pues como te decía, humor y humor y humor negrísimo, que es el que a mí me gusta. Los que la han leído dicen que es Enrique Rubio 100%, para lo bueno y para lo malo, por tanto supongo que gustará a los que les gustó TUP. Un poco en broma, le he puesto yo mismo la etiqueta para ahorrarle trabajo a Lorenzo: metabiocollage sucio 3.0. Espero que nadie se caiga de la silla…
Otra duda me corroe, y eso, en cristiano, es que se avecina otra puñalada trapera marca de la casa. Te la lanzo a bocajarro, para que no trates de hacer mutis por el foro o ponerte en estado ausente. ¿Qué movió a una persona que reconoce abiertamente sentirse más atraída por el ocio electrónico y el cine, a dedicarse a la literatura?
E R: Un accidente. De repente vi algo que yo había escrito en todas las librerías y pensé: bueno, me gusta, me lo paso bien, voy a aprovechar la oportunidad, no tengo nada que perder porque nunca ha sido ninguna obsesión ni una vocación lejana. Lo que mas me gusta de escribir es que puedo expresarme estando solo, sin tener que hablar (se me da fatal hablar, como a Cascaradenuez) y no es un trabajo cooperativo (otra cosa que no se me da nada bien son las relaciones interpersonales). Y el cine o la música, por ejemplo, requieren colaboración con los otros… Y es que, cuanto más empeño, ilusiones e inversiones emocionales pones en algo, peor suele salir la cosa. Te lo digo por experiencia propia, pues mi verdadera obsesión desde siempre fue ser jugador de baloncesto, y la hostia que me pegué fue monumental. Entonces aprendí a relativizar, a dejarme llevar, a no tomarme las cosas tan en serio y sobre todo, a disfrutar con lo que hiciera sin pensar en la meta o el resultado.
Y, cómo no, la tan socorrida, aunque no por ello menos imprescindible preguntita a la que todo autor, sea novel o reputado, debe enfrentarse siempre, ¿qué autores son los que más te gustan y/o han influido, aparte del bueno de Palahniuk, en tu obra y estilo? Recomiéndanos aquellos que consideres de lectura obligada, y a ser posible, dentro del género que nos ocupa.
E R: Palahniuk tiene algunas joyas concretas, como Superviviente (para mí la mejor) pero suele cargarse las novelas con su rigidez estilística. Los libros de relatos de George Saunders, sin embargo, no tienen desperdicio. La novela española con la que más me he reído es Ciudad Rayada de José Ángel Mañas. Y si me tuviera que quedar con uno solo, uno que no me defrauda casi nunca, es Bukowski. Es a quien acudo cuando no tengo ganas de arriesgar. También me vienen a la cabeza Huérfanos de Brooklyn, de Jonathan Lethem, genial. O el bestseller El curioso Incidente del Perro a Medianoche, de Mark Haddon. Y no me puedo olvidar de un libro que es mi biblia del humor negro: Hazañas y Chapuzas Bélicas, de Gary Brecher. Lo recomiendo especialmente porque casi nadie lo conoce.
Y para terminar, lo que yo llamo el interrogatorio. Dos o tres preguntillas cortas para que te mojes, es decir, que no vale eso de “ni lo uno, ni lo otro, sino todo lo contrario “ni, por supuesto, tampoco que te gustan ambas. ¿Cine, videojuegos o literatura?
E R Ninguna de las tres es la más importante para mí. Se te olvida la música. Mi oxígeno. No podría vivir sin música.
¿Cascaradenuez o Tania?
Enrique Rubio:Tania.
¿Novela o cuento?
Enrique Rubio :Novela.
Enrique Rubio :Prosa.
La presente entrevista tuvo lugar vía telemática Cuenca- Murcia Murcia- Cuenca, el lunes 20 de Septiembre de 2010.
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