festivales
BARCELONA NEGRA 2011
Por: José Ramón Gómez Cabezas - fotos (c) Cruce - febrero 2011

Se habrán fijado ustedes que todos los años, la primera semana de Febrero, en el mapa del tiempo por la zona de Barcelona capita,l siempre hay un solecito. Y es que desde que se iniciara este encuentro de novela policial en 2005, el sábado siempre han sido un día muy agradable en todos los sentidos. Decenas de escritores, agentes literarios, traductores, editores, libreros y amantes de la literatura negra en general se agolpan a las puertas de una pequeña librería de la calle La sal en la Barceloneta para poner la guinda a unas jornadas siempre interesantes.
Debe ser difícil compaginar todos los intereses que confluyen en un festival de este tipo. Por un lado los patrocinadores presionando con sus intereses editoriales, por otro lado los políticos con sus demandas, que para eso pagan, y el público en general con sus solicitudes. Cada año, la organización sabe completar ese delicado puzzle con una admirable efectividad. Y se demuestra en que día a día, ese salón de actos tan atípico e imprescindible de la calle Hospital o el del ayuntamiento, se abarrotan de lectores ávidos
de conocer a los escritores que colman de buena literatura sus ratos de ocio.
El Viernes día 4 fue un buen ejemplo de ello. A pesar del tema recurrente: la literatura sueca, la conversación de José Luis Corral con Mary Jungstedt atrajo a un público curiosamente avanzado en edad, pero interesado igualmente en como se vive y por supuesto, como se mata en Suecia. La guapa autora nórdica estuvo agradable, muy simpática, departiendo con sus lectores en un casi perfecto castellano y desvelando como es su rutina diaria a la hora de enfrentarse a una nueva historia, las dos etpas clásicas: la histérica-creativa y la de corrección, dónde afirmó que le surgen las ideas para nuevas
novelas.
En la charla posterior Jokin Ibáñez y Mariano Sánchez Soler tuvieron trabajo a la hora de redirigir los monólogos etnográficos de Xavier-Marie Bonnot y Veit Heinichen, los cuales nos demostraron que a dos enclaves como Marsella y Trieste les une la historia remota y reciente, dos ciudades que conjugan en equilibrio lo de ser cosmopolitas a la vez que independientes.
Apenas una hora mas tarde, el mediático Juez Garzón, en otro nivel, departía sobre los poderes fáticos en un salón de actos del ayuntamiento pleno hasta la bandera.
Y el sábado, a las puertas de Negra y criminal, mejillones, firmas y la locura general como colofón. Mientras en una mesa Xavier B. Fernández firmaba ejemplares al lado de la solicitada autora sueca, en la otra esquina Jon Arretxe y José Javier Abasolo rubricaban sus libros ante las cámaras de la televisión vasca. Y a todo esto, los lectores y aficionados al género disfrutando de las conversaciones de unos y otros en las que la crisis económica se hace presente a la hora de editar y por lo tanto a la hora de públicar, pero ese no es el tema de este artículo.
También hubo muchas fotografías, entrega de premios, a la primera frase (un curiosísimo concurso promulgado por la propia librería) y una puesta en escena de Andreu Martín, reciente premio Carvalho. Y por supuesto hubo vino y muchos, pero que muchos, libros.
El resto ya lo habrán podido leer en otras crónicas aunque si de verdad quieren un consejo, vayan buscándose un hueco para Febrero del año que viene porque merece la pena, ah y seguro que hará buen tiempo.
Fuego cruzado
Gris de campaña
Un hermoso lugar para morir
Ocho millones de maneras de morir
Reina del crimen
La resurrección de los muertos
Rosa sangrienta
Todo está perdonado
La última causa perdida
Voces que susurran