libros
EL BESO DE GLASGOW
Por: Zeki /febrero 2011
El beso de Glasgow es una historia anacrónica(*), con esa envoltura entrañablemente retro. Una historia de chicos malos de la vieja escuela, deliciosamente ruda, de apostadores y hampones, el humo fabril del Glasgow de los años cincuenta , cuando el boxeo aún era un deporte noble y una salida legítima al triunfo o a la condición de lúmpen. Un Glasgow que visto por los ojos del protagonista, candiense, no sale muy bien parado: falto de higiene, zafio, grosero, como sus habitantes los glasgowianos .
Lennox un detective canadiense residente en ese Glasgow sin glamour, después de haber combatido en la segunda guerra mundial, una guerra, que por cierto, le ha dejado marcado de un extraño regusto por la violencia, vive, sobre todo, de resolver casos para los círculos del Glasgow marginal. Unos círculos que regentan los tres reyes, hampones de mucho cuidado. Pronto se va a celebrar un combate de boxeo entre el alemán Jan Schmidtke, y una celebridad local Bobby Kirkcaldy, y todos los pronósticos apuntan a que vencerá este último.
El asesinato de Calderilla MacFarlane, un corredor de apuestas, cuya hija sale con Lennox, pone nervioso a William Snelddon, uno de los tres reyes. Snelddon, tiene una participación importante invertida en Kirkcaldy, junto a otro de los monarcas de Glasgow: Johnny Cohen, el guapo. Y últimamente han estado molestando a su púgil, con bromas de mal gusto: pájaros muertos, pintura roja arrojada sobre su coche... etc. Él cree que es un intento de desestabilizarlo o algo más grave, y pone a Lennox a averiguar que hay detrás de ello.
Ese combate de boxeo concita grandes apuestas pero es sólo la parte visible del noble arte. En bambalinas, brutales peleas sin reglas son el centro de un negocio que atrae importantes sumas de dinero, sangriento. Por medio andan los pikey's: gitanos irlandeses, con sus propios códigos y tribunales de justicia. Una casta de 'intocables', al modo hindú, que son parte de la mano de obra desechable que alimenta ese espectáculo.
Al tiempo, el hermano de Sheila Gainsborough ha desaparecido. Sheila es una cantante de éxito, y su hermano Sammy un buscavidas con pocos horizontes que se ha juntado con otro inútil, Paul Costello, hijo de Jymmy un rufián de medio pelo. Buscar a Sammy ,por orden de su hermana, será otro cometido de Lennox.
Un tipo enigmático con nombre de pirata: John Largo, un agente del FBI y las extrañas conexiones con la mafia corsa y americana que nos retrotraen a la french connection, son otros hilos que aderezan esta trama.
Unos ingredientes que recuerdan a las novelas de acción y misterio, bien hilvanada para mantener el interés, con algunos personajes coriáceos, muy en sintonía con la época, las dosis de exotismo marginal, y diversidad necesarias para resultar una lectura amena y entretenida.
El problema de las historias anacrónicas son los anacronismos y situar una fotocopiadora en una biblioteca de Glasgow en los años 50, es, cuando menos, precipitado ya que se comercializó la primera fotocopiadora: la Xerox 914, en 1959. Pero exceptuando esos deslices sin consecuencias la novela tiene el tempo adecuado para pasar un buen rato
EL BESO DE GLASGOW
Craig Russell
Roca

